De traducir en su cabeza a pensar directo en inglés: la historia de Maite

(Testimonio en Youtube aquí)


 Quién lo diría. Cuántos años nos la pasamos en modo "estudiante", haciendo ejercicios, aprobando exámenes, sí, pero sin animarnos a vivir el inglés, mientras soñamos que algún día, quizás, todo será diferente. ¿Te suena?

Como profesora de inglés y español, y como escritora también, me la paso viendo vidas que me inspiran y me llevan a compartir mi trabajo, pero también los logros de mis alumnas y alumnos.

Hoy te escribo una vez más con el corazón abierto y lleno de orgullo, la historia de una alumna que no dejó de inspirarme con su determinación y curiosidad. Es la historia de cómo Maite pasó de frenarse constantemente diciendo "uy, creo que lo dije mal" a practicar inglés caminando por la calle con su pareja, sin importarle las miradas.

A Maite la conocí en 2024. Licenciada en Sistemas, 38 años, casi una década trabajando en tecnología. El inglés siempre le había fascinado, pero no encontraba la forma de mejorarlo. Leía papers, consumía información técnica, pero cuando se trataba de hablar, de expresarse, ahí estaba la barrera. Creía que el inglés era solo una habilidad que necesitaba para crecer profesionalmente. No imaginaba todo lo que estaba a punto de descubrir.

Inmediatamente ella se comprometió con su sueño y se sumó a RealEnglish. Transformamos su necesidad profesional en algo mucho más grande: una puerta hacia contenido, conversaciones y personas que antes tenía literalmente "baneados" de su vida.

Al principio costó, como todo. En nuestras primeras sesiones, Maite se frenaba constantemente. "Uy, creo que lo dije mal". "Estoy traduciendo en mi cabeza ahora". Y lo más revelador: "Y yo sé que no debería estar haciendo esto", me dijo una vez. Ella sabía que traducir del español al inglés en tiempo real era imposible, pero no podía evitarlo. Así nos enseñaron durante años: a buscar la palabra exacta, la gramática impecable, el tiempo verbal correcto. Todo en mental, todo el tiempo evaluándonos y frenándonos.

Pero algo empezó a cambiar cuando trabajamos los principios y técnicas de comunicación, es decir todo lo que conlleva comunicarse de verdad: los gestos, el volumen, los silencios, las pausas. Eso fue lo que más rescató Maite del programa, y lo que le sirvió no solo para el inglés, sino también para el español. Porque al entender que la comunicación es mucho más que palabras, traés de nuevo el poder a vos. No más traducir porque en ese entonces se dio cuenta de que los traductores simultáneos entrenan años para hacer lo que nosotros pretendemos hacer automáticamente.

Maite es una persona sumamente curiosa y pensante. Le gusta innovar, es creativa y analítica. Entonces empezó su entrenamiento en el lugar más íntimo: su cabeza. Cuando se duchaba, cuando cocinaba, comenzó a pensar directamente en inglés. Ese pensamiento interno lo empezó a sacar afuera. Incluso salía a caminar con su pareja y hablaban en inglés. "La gente nos miraba como bichos raros", me contó entre risas, "pero para mí fue súper productivo". Pero ese es uno de mis tips personales, hablar con pareja o amigos (más de eso en otro post jeje).

Luego nuestras sesiones dejaron de ser clases. Eran conversaciones sobre la vida, sobre temas profundos. Maite se empezó a adueñar del espacio para ser ella misma en inglés. Descubrió que podía expresarse sin saber la palabra exacta, que eso también le pasaba en español, que era parte de la vida. "Tengo que aprender a comunicarme, no importa si sé específicamente la palabra que tengo que usar, sino explicar la idea o el concepto de lo que quiero transmitir", me dijo. Ese fue su antes y después.

Meses después, Maite hizo dos viajes. Y la diferencia fue extraordinaria según ella. Viajes que había hecho antes del programa versus viajes durante y después: "dos mundos completamente distintos". Ya no tenía barreras para consumir entender ni para hacerse entender. Podía escuchar a personas súper interesantes que antes solo eran ruido de fondo. 



Cuando le pregunté qué le diría a alguien que tiene ganas de empezar RealEnglish pero no se anima, su respuesta fue directa: "¿Qué están esperando? ¡Arrancá ya!". Y agregó: "Si realmente quieren dar un paso real en el inglés, si quieren crecer profesionalmente, viajar, o el objetivo que sea, creo que el programa es el mejor compañero para eso. Vale la pena cada minuto, cada segundo invertido, porque van a poder apreciar la diferencia".

Hoy Maite puede escuchar ese podcast que antes era ruido de fondo. Puede ver esa serie sin subtítulos en español. Puede hablar mientras camina por la calle. Puede viajar y realmente conectar. Porque ya no está en modo traducción, modo evaluación. Está en modo comunicación real, en modo vida en inglés.

Espero que esta historia real logre inspirarte a vos también, a confiar en vos, a invertir en vos. Porque el primer paso es darte cuenta que si los demás pudieron, vos también podés, que solo se necesita un deseo ardiendo, compromiso y calma: que del cómo me encargo yo ❤️


(Testimonio en Youtube aquí)


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Un año de RealEnglish, 16 de English

Si me defino, me limito (sobre mis etiquetas ocultas)

De colgar el teléfono cuando llamaban, a conseguir un trabajo 100% en inglés